SkyFlux

Pa 30, el remanente de la SN 1181: Gemini Norte descubre nudos en sus filamentos con forma de fuegos artificiales

Publicado: · Actualizado:

Estallido redondo de finas vetas de color rojo anaranjado que parten de una estrella central, salpicado de estrellas blanco azuladas en primer plano sobre fondo negro.
Imagen de Pa 30 tomada con el espectrógrafo GMOS de Gemini Norte, que aquí se usó como cámara. Las vetas de color rojo anaranjado son filamentos del material expulsado que apuntan hacia la estrella superviviente, en el centro del estallido; a resolución completa, cada veta se descompone en pequeños nudos. La imagen combina la luz captada a través de dos filtros: la del azufre ionizado (672 nm), representada en rojo y verde, que da a los filamentos su tono rojo anaranjado, y la del oxígeno ionizado (499 nm), representada en azul y verde. El campo abarca unos 4,5 minutos de arco.International Gemini Observatory/NOIRLab/NSF/AURA (redimensionada) · CC BY 4.0

En agosto de 1181, astrónomos de China, Japón y el mundo árabe dejaron constancia de una estrella nueva en Casiopea. Unas imágenes recientes del telescopio Gemini Norte muestran que los filamentos de Pa 30, la nube con forma de fuegos artificiales que con toda probabilidad dejó aquella explosión, son cadenas de nudos diminutos, un rasgo que da pistas sobre cómo adquirió su forma el material expulsado.

Una estrella nueva en Casiopea

Entre el 4 y el 6 de agosto de 1181, los observadores advirtieron una estrella en Casiopea donde antes no brillaba ninguna. Siguió visible durante 185 días y la registran ocho textos distintos; como esos relatos independientes coinciden, sabemos con fiabilidad cuándo apareció y, aproximadamente, dónde.

La SN 1181 es una de las cinco únicas supernovas de la Vía Láctea bien documentadas anteriores a la invención del telescopio. Una explosión de esa magnitud debería dejar tras de sí una nube de restos en expansión, así que los astrónomos la buscaron. Durante mucho tiempo, el candidato favorito fue el remanente 3C 58, pero su edad estimada pone muy en duda la correspondencia. Así, la SN 1181 quedaba como la única supernova histórica de los últimos mil años sin un remanente confirmado.

La estrella que sobrevivió a su propia explosión

Pa 30 no se descubrió hasta 2013, y no lo descubrió un profesional. El astrónomo aficionado estadounidense Dana Patchick dio con la nebulosa mientras buscaba nebulosas planetarias en los datos infrarrojos del satélite WISE; era la trigésima que encontraba, y de ahí el número de su nombre.

En 2021, un equipo dirigido por Andreas Ritter relacionó Pa 30 con la SN 1181. Su gas se mueve a unos 1100 km/s y, a esa velocidad, la nube habría necesitado alrededor de mil años para alcanzar su tamaño actual. Además, su posición dista menos de 3,5 grados de la que indican los registros chinos y japoneses.

Lo que hace único a Pa 30 es su estrella central, IRAS 00500+6713. Tiene una temperatura superficial de unos 200.000 kelvin e impulsa un viento estelar de unos 16.000 km/s. Tanto la estrella como su nube parecen carecer de hidrógeno y de helio. Esa composición encaja con la fusión de dos enanas blancas, los núcleos densos que dejan tras de sí las estrellas parecidas al Sol. Una fusión así puede desencadenar una supernova de tipo Iax: una explosión ordinaria de tipo Ia destruye por completo la enana blanca que estalla, mientras que una de tipo Iax es más débil e incompleta, de modo que una estrella sobrevive. Pa 30 es el único remanente de tipo Iax conocido en la Vía Láctea.

Fuegos artificiales hechos de nudos

Las imágenes anteriores, tomadas en la emisión del azufre ionizado, mostraban una nube de unos 170 segundos de arco de diámetro (algo menos de tres minutos de arco, una décima parte del diámetro de la Luna llena), surcada por decenas de filamentos rectos que apuntan todos hacia la estrella central. Por ese patrón se compara Pa 30 con unos fuegos artificiales.

Las nuevas imágenes, analizadas por un equipo dirigido por Timothy Cunningham e Ilaria Caiazzo, proceden del espectrógrafo GMOS de Gemini Norte. En ellas, el número de filamentos es unas diez veces el que habían hallado los estudios anteriores, y se ve que los filamentos no son vetas lisas, sino hileras de pequeños nudos, como cuentas ensartadas en un hilo. Se calcula que un nudo típico mide unos 100.000 millones de kilómetros de diámetro, varios cientos de veces la distancia entre la Tierra y el Sol. Las imágenes muestran además, por primera vez, que el tenue brillo del oxígeno procede de los mismos filamentos que emiten la luz del azufre.

Los nudos importan porque un flujo perfectamente uniforme seguiría siendo liso. Una cadena de nudos sugiere que el gas que rodeaba la estrella variaba en temperatura o en densidad, y que esas variaciones fragmentaron el material expulsado mientras fluía hacia el exterior. Cómo se formaron los filamentos sigue siendo objeto de debate; a partir de ahora, cualquier modelo tendrá que reproducir los nudos.

El equipo comprobó también que el centro geométrico de la nebulosa coincide con la estrella. Una explosión asimétrica habría desplazado del centro a la estrella superviviente; como sigue en medio, cualquier impulso lateral que recibiera no pudo imprimirle una velocidad superior a unos 100 km/s, lo que apunta a una explosión bastante simétrica.

Dónde está Pa 30 y por qué es un objetivo para la astrofotografía

Pa 30 se encuentra en Casiopea, en ascensión recta 0 h 53 min 11 s y declinación +67° 30′. Con esa declinación no se pone en ningún lugar situado al norte de unos 22,5° N, así que desde Europa y desde la mayor parte de América del Norte está siempre sobre el horizonte; alcanza su máxima altura hacia la medianoche a principios de octubre, en las primeras horas de la noche en noviembre y diciembre, y hacia el anochecer en enero. Al sur de unos 22,5° S no llega a salir nunca. Está a unos 7500 años luz (2,3 kilopársecs).

No parece haberse publicado ninguna magnitud visual de la nebulosa, y las imágenes detalladas de sus filamentos proceden de telescopios profesionales equipados con filtros de banda estrecha; las más recientes, de Gemini Norte. Es un objetivo para la fotografía de larga exposición en banda estrecha, no para la observación visual con un ocular.

Fuentes y licencias

  • Comunicado de prensa de NOIRLab noirlab2624 (6 de octubre de 2026) — Fechas y registros de la SN 1181 (del 4 al 6 de agosto de 1181, ocho textos, observadores chinos, japoneses y árabes, 185 días, Casiopea), una de las cinco supernovas galácticas anteriores al telescopio, descubrimiento de Pa 30 por Dana Patchick en los datos de WISE (2013, trigésima nebulosa), observaciones posteriores en Kitt Peak, estrella central IRAS 00500+6713, explicación como supernova de tipo Iax y los nuevos resultados de Gemini Norte/GMOS (unas diez veces el número de filamentos anterior, cadenas de nudos, variaciones del medio circunestelar, estrella centrada). https://noirlab.edu/public/news/noirlab2624/
  • Imagen de NOIRLab noirlab2624a — Imagen principal, línea de créditos, coordenadas (ascensión recta 0 h 53 min 11,24 s, declinación +67° 30′ 4,34″), campo de 4,36 × 4,58 minutos de arco, filtros [O III] 499 nm y [S II] 672 nm y sus canales de color. Licencia CC BY 4.0 según https://noirlab.edu/public/copyright/ . https://noirlab.edu/public/images/noirlab2624a/
  • Cunningham, Caiazzo, Raymond y Kenyon, The Astrophysical Journal 1010 (2026), Detection of Knots in the Type Iax Supernova Remnant Pa 30 — Nudos y grumos en los filamentos, alrededor de un orden de magnitud más filamentos, emisión de [O III] procedente de los mismos filamentos, límite superior del impulso de unos 100 km/s, diámetro de los nudos de unos 10¹⁶ cm. https://doi.org/10.3847/1538-4357/ae9cb2
  • Ritter et al., The Astrophysical Journal Letters (2021), The remnant and origin of the historical supernova 1181 AD — Identificación de Pa 30 con la SN 1181, dudas sobre 3C 58, gas a unos 1100 km/s, edad de expansión de unos 1000 años, posición a menos de 3,5 grados de la que dan los registros históricos. https://arxiv.org/abs/2105.12384 (DOI 10.3847/2041-8213/ac2253)
  • Gvaramadze et al., Nature (2019), A massive white-dwarf merger product before final collapse — Estrella central de unos 200.000 kelvin, viento de unos 16.000 km/s, estrella y nebulosa sin hidrógeno ni helio, fusión de enanas blancas. https://arxiv.org/abs/1904.00012 (DOI 10.1038/s41586-019-1216-1)
  • Fesen, Schaefer y Patchick, The Astrophysical Journal Letters 945 (2023) — Nebulosa de 170 segundos de arco de diámetro en [S II], decenas de filamentos radiales de 5 a 20 segundos de arco de longitud que convergen cerca de la estrella central, distancia estimada de 2,3 kpc. https://doi.org/10.3847/2041-8213/acbb67
  • Coughlin, Salvesen y Pasham, The Astrophysical Journal Letters 996 (2025), A Wind-driven Origin for the Firework Morphology of the Supernova Remnant Pa 30 — Uno de los modelos que compiten por explicar cómo se formaron los filamentos (la zona de contacto entre el viento y el gas circundante). https://doi.org/10.3847/2041-8213/ae267d
  • Green y Stephenson (2003), The Historical Supernovae — La SN 1181 entre las cinco supernovas galácticas bien documentadas de los últimos dos mil años (1006, 1054, 1181, 1572, 1604); la del año 185 es menos segura. https://arxiv.org/abs/astro-ph/0301603

Míralo en tu cielo

Disponible en Google PlayAún no está en iOS

Más noticias

Enanas blancas: algunas se verían verdes, rosas o lilas de cerca

Las enanas blancas son los restos densos de estrellas como el Sol, y solemos imaginarlas blancas o de un azul pálido. Un estudio dirigido por Mark Hollands, de la Universidad de Warwick, y publicado el 15 de octubre de 2026 en RAS Techniques and Instruments calcula qué color vería un observador lo bastante cerca como para distinguir el disco de una enana blanca. La mayoría son, en efecto, blancas: de las 152 enanas blancas más cercanas al Sol, solo una de cada treinta, aproximadamente, tiene un color claramente distinto del de un cuerpo incandescente, y esas pocas se ven rosas o amarillas. Entre otras estrellas más raras, seleccionadas a propósito, el equipo encontró además una que se vería de un verde intenso.

MACS J0454.1-0300: Webb retrata un cúmulo de galaxias dorado que curva la luz de galaxias lejanas

La imagen del mes de Webb para septiembre de 2026 muestra MACS J0454.1-0300, un cúmulo de galaxias en Orión. Su gravedad curva y amplifica la luz de galaxias mucho más lejanas situadas detrás, y algunas pequeñas regiones brillantes de esas galaxias llegan a aparecer amplificadas más de 300 veces.

Ciclo 13 de ALMA: demanda récord y estreno de los receptores de Banda 2

El observatorio ALMA, en Chile, empezó el 1 de octubre de 2026 su decimotercer ciclo de observación con una demanda sin precedentes: los astrónomos pidieron casi nueve veces el tiempo que ofrecía su conjunto principal, el de las antenas de 12 metros. Con este ciclo, además, los nuevos receptores de la Banda 2 quedaron por primera vez a disposición de todos los observadores.

SR-1 Freedom: la NASA prepara una nave con reactor nuclear para llevar tres helicópteros a Marte

La NASA construye SR-1 Freedom, una nave que sería la primera en hacer funcionar un reactor de fisión nuclear fuera de la órbita terrestre. Su lanzamiento está previsto para finales de 2028, con SkyFall a bordo: tres helicópteros para Marte, herederos de Ingenuity.